Se puede salir adelante cuando no tienes a un hombre a tu lado
Cada día miles de mujeres en el mundo enfrentan el inmenso desafío de criar a sus hijos solas, sin un hombre al lado que las acompañe.
Cada día, estas inmensas guerreras, se ponen sus armaduras y se lanzan a la batalla que asumieron a pesar de saber que las dificultades que van a tener que asumir, son grandes y son muchas. No hay mucho tiempo para la depresión o la tristeza. Las madres solteras o que han perdido a sus compañeros de una manera u otra, sortean las dificultades y encuentran la mejor manera de hacerlo.
¿Cómo se puede salir adelante siendo el único sostén de la familia? ¿Es posible criar niños sin tener un hombre al lado? Veamos tres requisitos fundamentales para lograrlo.
1) Un lugar en dónde vivir.
Proveer a nuestros hijos de una lugar en dónde vivir, es una condición indispensable para brindarles la estabilidad que necesitan. Sabemos que una separación, complica considerablemente la cuestión de la vivienda y es aquí cuando las mujeres deben hacer valer sus derechos y recurrir, si fuese necesario, a la justicia para el padre de los niños colabore en este sentido.
Todos los países cuentan con leyes de protección a las madres que crían solas a sus niños y en algunos, incluso, existen lugares gratuitos o muy económicos, en donde pueden alojarse.
Esto brinda a los niños una idea de estabilidad y los hace sentir seguros. Las familias, tanto de un lado o del otro, pueden colaborar y como madres responsables, debemos permitir que lo hagan.
2) Los padres, con más presencia.
Las mujeres trabajamos la misma cantidad de horas que los hombres, además de las horas que les dedicamos a las tareas domésticas; de modo que cuando llegamos a casa, nos encontramos con todo por hacer, más el cansancio acumulado del día de trabajo.
Es imprescindible hacer participar a los papás en algunas actividades como llevar algunas mañanas a los niños a la escuela, o una tarde a la práctica de deporte o asistir a las reuniones de padres.
A veces, el orgullo nos traiciona y “no queremos pedirles nada”, pero es preciso asumir que necesitamos de su colaboración, además de que los niños necesitan que ellos estén presentes.
3) Toda la ayuda posible.
Una vez más debemos dejar el orgullo de lado y asumir que no podemos con todo.
Después de haber organizado tu tiempo, acepta la ayuda o pide la ayuda de otros miembros de la familia.
¿Un integrante de la familia se ofrece a quedarse con los niños para que puedas ir a la peluquería? ¡Acepta!
¿Otro integrante de la familia se ofrece a preparar la cena esta noche? ¡Acepta!
¿Una abuela te propone que los niños pasen el fin de semana con ella? ¡Acepta!
La vida para las mamás que no cuentan con un hombre al lado que ayude a criar a los niños, no es nada fácil.
Es indispensable que tomes tiempo para ti y para tus cosas. Todas necesitamos de un rato para cuestiones personales o simplemente para descansar y “desenchufarnos” de las obligaciones de cada día.
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